El Partido Liberal colombiano en su laberinto: ¿fin del liberalismo socialdemócrata?

Las elecciones se aproximan y el Partido Liberal colombiano atraviesa quizá la crisis más profunda de su historia reciente.

Las elecciones se aproximan y el Partido Liberal colombiano atraviesa quizá la crisis más profunda de su historia reciente.

El periodista Gustavo Gómez, director de 6AM Hoy por Hoy en Caracol Radio, llamó en cuatro ocasiones “mercenario” al Ministro de Justicia, Luis Eduardo Montealegre, durante su intervención en un programa reciente.

El analista Von Priast en su página de Facebook aseguró haber identificado patrones que, a su juicio, ameritan una investigación técnica sobre las denuncias de presunto fraude electoral planteadas por el presidente Gustavo Petro tras la primera vuelta.
Siempre me causa intriga cuando alguien decide tratar a «todos de corruptos» y señalar con comentarios dudosos a los demás. Sinceramente, sospecho que en el fondo esa pose de «renovador e independiente» esconde todo lo contrario.

David Luna, precandidato presidencial, ha hecho un llamado público a la “unidad opositora” en Colombia, proponiendo una mesa nacional para acordar una sola candidatura que, según él, permita salvar la democracia y garantizar justicia.

La política colombiana se enciende. Una reciente multitudinaria manifestación en Barranquilla, liderada por el presidente Gustavo Petro, ha reavivado el debate sobre el futuro laboral y de salud en el país.

En Colombia, la narrativa predominante en algunos medios de comunicación y desde ciertos sectores políticos insiste en presentar la política nacional como una disputa personal entre Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro.

La política que vivimos a diario en nuestras sociedades es reflejo de tensiones profundas entre cambio y continuidad, entre los intereses populares y los privilegios históricos.

En Barrancabermeja, la discusión pública vuelve a girar en torno a las obras inconclusas que, con el paso de los años, se han convertido en verdaderos elefantes blancos y en símbolo de frustración ciudadana.