Las jugaditas del CNE y los caprichos de Roy Barreras

Roy Barreras ha construido su aspiración presidencial alrededor de un argumento que, visto con cuidado, funciona más como un sofisma ingenioso que como una propuesta política coherente.

La revisión llevada a cabo entre el 3 y el 6 de febrero evaluó los ejes financiero, administrativo, legal y de prestación de servicios en las vigencias 2024, 2025 y lo corrido de 2026.

En Colombia persiste una paradoja política que desconcierta a muchos analistas: en uno de los países más desiguales del planeta, donde décadas de políticas neoliberales han precarizado a los hogares mediante privatizaciones, tarifas elevadas y un modelo económico centrado en la renta, todavía existen sectores populares que respaldan a representantes políticos asociados con ese mismo modelo.

La prensa tiene una responsabilidad ética básica: respetar a sus audiencias y nombrar la realidad con verdad. Cuando falla en eso, no sólo desinforma; también encubre, normaliza y protege el abuso de poder.

Luego de que el periodista Félix de Bedout intentara posar, de manera tibia, como crítico del escándalo mundial de los llamados archivos Epstein, quedó en evidencia una forma de narrar el poder que ya no convence.

Durante años, el departamento de Santander y buena parte de Colombia han sido testigos de cómo la política se degradó hasta convertirse en un instrumento para el saqueo de los recursos públicos, en especial aquellos destinados a garantizar derechos fundamentales como la salud.

En Barrancabermeja, la carrera por una curul en la Cámara de Representantes ha encendido las alarmas ciudadanas. Dos nombres concentran buena parte de las críticas y preocupaciones.

Equiparar a Iván Cepeda Castro con Abelardo de la Espriella no es un ejercicio de análisis político serio; es un atajo cómodo para eludir responsabilidades.

Los seguidores de Sergio Fajardo aún no superan la caída de un pedestal que ellos mismos construyeron: el de la supuesta superioridad moral e intelectual.

El concepto del “pobre de derecha” describe una paradoja sociopolítica profundamente arraigada en sociedades desiguales como la colombiana.