Barrancabermeja no es un «peladero»: dignidad, historia y una a respuesta a Mario Hernández

La publicación de Mario Hernández sobre Barrancabermeja resulta lamentable y refleja una actitud poco respetuosa hacia una ciudad que le abrió sus puertas.

La corrupción política es el abuso del poder público para obtener beneficios privados, ya sea mediante el enriquecimiento personal, el favorecimiento de familiares o allegados, o el uso indebido de los recursos del Estado.

En el escenario de corrupción sistémica protagonizada por Juliana Guerrero y un contratista, el contratista veterano presenta un mayor grado de corrupción moral y estructural que la joven mujer.

El mayor desafío que enfrenta hoy el sector progresista no es únicamente político o electoral, sino comunicacional. Superarlo exige un esfuerzo de unidad, organización y estructuración que permita construir verdaderas cadenas de comunicación capaces de trascender el activismo tradicional en redes sociales.

A pesar de enfrentar una fuerte oposición política, institucional y mediática durante sus cuatro años de gobierno, el proyecto progresista logró avances significativos en materia económica y social.

En Colombia ya no vivimos en un país: vivimos en una franquicia bíblica. El gobierno electo se llama Patria Milagro, el empalme se llama Arca de Noé, y los profesionales de su auditoría forense trabajan gratis desde la precampaña y campaña electoral como si fueran ángeles contables enviados por decreto divino.

Es frecuente escuchar la afirmación de que el gobierno de Iván Duque contribuyó, a través del estallido social, al triunfo electoral de Gustavo Petro y que, posteriormente, la supuesta soberbia de Petro terminó facilitando el ascenso de Abelardo De La Espriella.

Luego de la eliminación en los octavos de final de la selección colombiana de fútbol a manos de Suiza, la gran pregunta es: ¿qué hacer ahora?

Lo que muchos anticipan como el arranque del llamado “Tigre” ha estado marcado por la controversia desde antes de asumir el poder.

Escuchen las barbaridades que dice Abelardo De La Espriella en sólo un minuto. Cada afirmación abre más preguntas que respuestas y evidencia una narrativa llena de incoherencias difíciles de sostener.