Cuando la fe se usa como herramienta de poder, la democracia paga el precio

La salida de Jaime Andrés Beltrán de la alcaldía de Bucaramanga deja una lección invaluable para la democracia colombiana: la política y la religión, cuando se mezclan en manos equivocadas, pueden convertirse en un cóctel peligrosísimo.
















