Pedro Severiche
El humor es clave.
Por: Pedro Severiche Acosta.
Nunca como ahora me había yo gozado un programa de radio y menos como protagonista del mismo. Eso me está pasando con el programa de opinión ‘La clase política’ que emitimos por Yariguíes Stéreo 102.7 FM, de lunes a viernes, en el horario de una a dos de la tarde.
Me acompaña en esta empresa periodística el abogado y comunicador social, Luis Alberto Delgado Cortés (Cafenet), con quien pasamos al tablero a todo el político que se crea importante. Político que no pase por nuestra clase no es nadie, no existe. En este espacio radial, la irreverencia se sirve hirviendo y sin cuchara.
¿Habrá algo más difícil que levantar un aval?
Por: Pedro Severiche Acosta.
Me ha correspondido ser testigo excepcional de la lucha cuerpo a cuerpo que libra el grueso de los aspirantes a las elecciones de octubre para obtener el famoso ‘papelito’. Ese papelito no es más que el aval que expiden los partidos políticos como requisito ‘sine qua non’ para inscribirse ante la organización electoral. Hasta hoy, todos son presuntos candidatos hasta que se demuestre lo contrario.
«No me le pegue al perro»: Mañe Mayorga.
Por: Pedro Severiche Acosta
Yo conocí a Manuel Mayorga Fuentes, 'el pulpo del vallenato', cuando aún él trabajaba para Ecopetrol, recién había comprado su ‘renoleta’ (su inseparable carro) y no se bajaba de la pretina su aceitada pistola, arma que usó hasta el día que con ella se pegó un tiro en su mano izquierda, cuando trataba de acariciarla y consentirla.
Se fue el último soñador – (Por: Pedro Severiche)
El ‘gallo’ de la Grisales
Por: Pedro Severiche Acosta
I
Ella, Amparo Grisales, andaba de ‘pueblo arriba y pueblo abajo’, en las tablas. Es decir, la señora Grisales (creo que ante la falta de llamado laboral en las pantallas grandes y chicas), estaba, para la época de los hechos, dedicada de lleno al teatro.
¡Cuidado don Víctor Corzo y lo ‘banquean’!
Por: Pedro Severiche Acosta.
En lo personal puedo asegurar que de las campañas publicitarias estúpidas que he conocido en los últimos tiempos, es esa que por estos días adelanta el Banco de Bogotá. O digámoslo de otra manera… hay campañas publicitarias estúpidas… y la del Banco de Bogotá. Casi se quiebran la cabeza los publicistas de la campaña para decirnos que la palabra ‘banquear’ no se encuentra en el diccionario. De allí que esos genios de la propaganda se la inventaron. El complejo de Adán, el mundo no existía antes de ellos.













