Jaime Calderón
La ciudad de las tres IES

Por: Jaime Calderón H.
Sin duda, el crecimiento de las ciudades en Colombia y en gran parte del mundo, han generado una suma de problemas y de retos, al tiempo que también de soluciones, para una población necesitada de trabajo, educación, servicios de salud, recreación, espacio público, seguridad y movilidad entre otras.
La luz que oscurece – Por: Jaime Calderón H

Gracias a la planta eléctrica instalada en Chitota, los bumangueses en 1891 vieron sus calles iluminadas. Desde entonces disfrutamos las comodidades de la energía eléctrica pagando un precio: nos apartamos del mundo inspirador que brinda la noche oscura.
¿Qué de las víctimas invisibles? – Por: Jaime Calderón H
Poder y amor
Por: Jaime Calderón Herrera
El pasado 12 de febrero, El Tiempo registró el lanzamiento en Colombia del libro de Adam Kahane prologado por J.M.Santos, cuyo título tomé prestado para esta columna.
El autor, quien ha liderado procesos “que permiten resolver desafíos complejos en forma pacífica y estable en más de 50 países”, confiere a estas dos palabras un sentido diferente, de tal manera que el poder no necesariamente esté vinculado a la destrucción y el amor no siempre tenga que ver con el romanticismo.
El lado oscuro – Por: Jaime Calderón H

Podría afirmar que los seres humanos, al igual que el bello satélite que nos ilumina en la noche, tenemos un lado oscuro y uno que brilla.
Es posible derrotar la tragedia ¡Qué dolor!
Por: Jaime Calderón Herrera
Niños que no conocieron la vida o que vivirán, marcados por la discapacidad, la orfandad o el recuerdo de la desgracia, jóvenes que truncaron sus sueños o adelantaron su partida desde su condición miserable, ancianos que no pudieron despedirse de lo amado, empresarios que aplazaron sus ambiciones; éstas y otras realidades se desprenden del macabro terremoto, en el Caribe cercano, que también es nuestro.
Conocimiento y autocuidado vs miedo y confinamiento – Por: Jaime Calderón
Dormir poco afecta el buen criterio
Por: Jaime Calderón Herrera
Para tomar decisiones acertadas, o al menos con buen criterio, se requiere de salud física y mental.
Una sola copa de licor no es suficiente para embriagar, pero sí para alterar la toma de decisiones, de tal manera que ante una situación, la persona con una copa entre pecho y espalda puede por ejemplo, pasar un semáforo en amarillo, o aún en rojo, mientras que si no hubiera tomado esa copa, lo más probable es que hubiera hecho el pare recomendado. Las consecuencias de una decisión inadecuada pueden ser banales, pero también desastrosas.
“Errare humanum est, sed perseverare diabolicum” – Por: Jaime Calderón H

De esta frase atribuida a San Agustín y que significa: “errar es humano, pero perseverar (en el error) es diabólico”, omitimos con frecuencia la segunda parte, con el propósito de disculpar una equivocación.









