Inicio Jaime Calderón Víctimas y victimarios – Por: Jaime Calderón H

Víctimas y victimarios – Por: Jaime Calderón H

Víctimas y victimarios – Por: Jaime Calderón H

Noticias de cualquier día: soldado visita a su madre, descuartiza a su perro y luego se lo come. Conductor atropella a un ciclista en Cundinamarca y lo lanza al vacío desde un puente. Colombia acumula 64 masacres mientras celebra los goles de la selección.


Nuestro territorio es extremadamente diverso, complejo, exuberante y bello. Sin embargo, a decir de Xavier Etienne, sufrimos de una desorganización impresionante y de una desesperante imposibilidad de cambiar.


“En una democracia el poder judicial vela por el respeto de un ideal de vida en común, cuyo propósito es un proyecto de civilización, es decir de auto organización. Es gracias al poder judicial que una democracia logra una sociedad equilibrada”.


Nuestra historia es un tratado de impunidad y nos acostumbramos a la injusticia.


Acuñamos la narrativa de que la justicia es para los de ruana. Aceptamos que aquí nunca pasa nada y que un escándalo de manera sucesiva tape el anterior, señales de una sociedad desequilibrada institucional y mentalmente.


Cuando pienso en tantos colombianos que cometen feminicidios, que asesinan por nada o por poco o por intolerancia, que atropellan y matan a ciclistas con sus vehículos, que como miembros de la policía se exceden en la fuerza, hasta asesinar, o que vistiendo uniforme militar secuestran y asesinan a muchachos pobres que cobraron como “bajas”.


Cuando veo a tantos con privilegios desviados por la codicia de poder, de dinero y de fama construyendo estructuras mafiosas contaminadas de narcotráfico, robo continuado al erario y sangre, y a otros con pretensiones justicieras desviar el camino hacia el secuestro, el asesinato y la extorsión bajo la sombrilla de una supuesta reivindicación, concluyo que la mayoría de los ejecutores de la maldad también son víctimas, a quien otros victimarios impunes han despojado de su código moral durante el entrenamiento para la guerra, ya sea desde el frente de batalla o desde los oscuros recintos de la conspiración o de los negocios.


Es urgente repensarnos, aprender en colectivo, crear valor, capturarlo y repartirlo, crear seguridad sicológica y empatía, construir y aceptar pensamiento crítico, cultivar la esperanza y apartar a los victimarios.


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