Brasil, otra vez – Por Elda Cantú

Jair Bolsonaro, ex presidente de Brasil, está en Florida. Su sombra, no obstante, se cierne a más de 6000 kilómetros de ahí, sobre su país.

Jair Bolsonaro, ex presidente de Brasil, está en Florida. Su sombra, no obstante, se cierne a más de 6000 kilómetros de ahí, sobre su país.

No se sale ileso del coronavirus. La COVID-19 deja secuelas en el organismo de quienes lo superan: dolores de cabeza persistentes, cansancio, daño a los pulmones.

Irán lanzó cientos de misiles y drones en un amplio ataque contra Israel el fin de semana.

El trabajo que hacemos no determina lo que somos. La idea puede parecer radical en lugares como Estados Unidos, donde el empleo o la ocupación de las personas se consideran una suerte de realización personal y te vuelven un integrante respetado de la sociedad.

Tener antecedentes familiares de la enfermedad puede asustar. He aquí qué hacer al respecto.

Fue en 2020 cuando nos volvimos hipervigilantes de la tos y los estornudos. Desde la pandemia, prestamos más atención a los síntomas (propios y ajenos) de las enfermedades respiratorias.

Pareciera que en el centro de las grandes controversias de los últimos días siempre hay una adolescente.

En el Darién cada paso ofrece una oportunidad de hacer dinero. El trayecto en lancha para llegar a la selva: 40 dólares. Alguien que carga tu mochila: 100 dólares. Un plato de pollo y arroz en medio de la ruta: 10 dólares.

De Mariúpol recibimos videos inquietantes de niños atrapados en una siderúrgica. De Kiev, el sonido atronador de las sirenas antiáereas, que ya han sonado 300 veces.