Lo que hay que saber de la variante delta – Por: Elda Cantú

El coronavirus enferma y mata. Las vacunas protegen. También escasean y dividen. Y, aprovechando la tardanza y la reticencia, el virus muta.

El coronavirus enferma y mata. Las vacunas protegen. También escasean y dividen. Y, aprovechando la tardanza y la reticencia, el virus muta.

Pareciera que en el centro de las grandes controversias de los últimos días siempre hay una adolescente.

Es probable que recuerdes cuándo te enteraste de que la Organización Mundial de la Salud declaró que la COVID-19 era una pandemia, en marzo de 2020. Tal vez sabes exactamente dónde estabas cuando en tu ciudad cerraron las escuelas, se suspendió el trabajo presencial o se impusieron confinamientos.

Cuando era maestra de secundaria, hace años, observaba maravillada cómo esos chicos y chicas que aterrizaban en la escuela a inicios de agosto, cinco meses después, al abandonar las aulas con rumbo a las vacaciones de invierno, eran otros: más maduros, más confiados en sí mismos, con las ambiciones más claras y algunos centímetros extra de estatura.

La semana pasada, Donald Trump se entregó a la justicia de Nueva York, escuchó los 34 cargos que se le imputan, se declaró inocente y, acto seguido, salió del tribunal y regresó a Florida.

A principios de año, la tranquilidad de saber que había vacunas para frenar la COVID-19 nos unió: íbamos a estar a salvo.

¿Es demasiado tarde para salvar los ríos, los océanos y los bosques tropicales del calentamiento global?

Hace un par de semanas, en un paseo por el centro de San Francisco (California – Estados Unidos), me sorprendí mirando escaparates de tiendas que venden productos cuya materia prima es el cannabis.