La fuerza de rendirse – Por Elda Cantú

Cada cuatro años nos quedamos pegados a las Olimpiadas. Disfrutamos de la competencia porque en cada clavado, pirueta y gol, canasta o punto vemos una breve parábola sobre la disciplina, la perseverancia, el trabajo en equipo. Caemos rendidos ante el espectáculo del esfuerzo ajeno.















