Por estos días, los estudiantes de los colegios públicos de Barrancabermeja han venido desarrollando algunas actividades de protesta contra la Alcaldía Municipal porque según ellos «el gobierno local debe entregar más recursos para la educación pública en nuestra ciudad».
He estado presente en las audiencias públicas donde se legalizó la captura y se imputaron delitos al Señor alcalde de Barrancabermeja, su señora, funcionarios públicos y particulares.
Antes que nada, quiero hacer una aclaración que me parece muy importante. Los ‘audios’ —de los que haré referencia en esta columna— son grabaciones absoluta y totalmente legales, pues fueron obtenidos tras el desarrollo de una reunión política abierta, con la presencia de numeroso público en la ciudad de Barrancabermeja. Así las cosas, NO me estoy refiriendo a grabaciones ‘ilegales’ (por fuera de la ley) que hayan roto la privacidad del representante de Cambio Radical, Ciro Fernández, porque —repito— estas graves declaraciones fueron pronunciadas ante la presencia de muchos ciudadanos en el puerto petrolero.
Como una verdadera burla a la inteligencia de todos los barranqueños es considerado un volante que está haciendo circular el ex concejal Erwin Jiménez Becerra acerca de los supuestos «logros» del representante Ciro Fernández, buscando como objetivo que los electores barranqueños «muerdan el anzuelo».
Se aproximan las elecciones para el Congreso de la República y hoy —cuando solo quedan un par de días para modificar las listas que se inscribieron el pasado lunes 10 de diciembre— podemos decir que volvimos a fracasar como ciudad en la organización de una estructura política que compita con éxito en las próximas elecciones con candidatos propios.
Tengo que informarle a mis lectores que el pasado martes 17 de octubre me vi obligado a poner en conocimiento de las autoridades los hechos en que el gobernador de Santander, doctor Didier Tavera Amado, me enfrentó —en actitud desafiante y por demás irrespetuosa— todo porque está incómodo tras un Derecho de Petición que elevé a su despacho por cuenta de unos recursos de un Convenio (actualmente en ejecución), del que muchas cosas, parecen, «no están muy claras» y que como periodista estoy en la obligación de investigar.
«Quien no conoce su historia, está condenado a repetirla».
En una ciudad en el que se olvida la historia y se es indiferente ante la corrupción, queda totalmente claro que, de los personajes que ocupan los cargos públicos, NO se puede esperar un gobierno responsable que maneje con seriedad los asuntos de la ciudad y la región.
No quiero en esta columna entrar a polemizar sobre la exploración de yacimientos no convencionales (o ‘fracking’ como se le conoce usualmente), porque ya dije, en un comentario la semana pasada, que «prefiero sean los geólogos e ingenieros de petróleos los que ilustren a la comunidad sobre un tema que considero estrictamente técnico y que debe ser explicado con la más absoluta rigurosidad científica».
A todos los problemas que tiene Barrancabermeja se le suma ahora el tremendo ‘chicharrón’ que nos dejó el saliente presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, relacionado con el dilema entre aceptar o no, la controvertida tecnología para extraer hidrocarburos de yacimientos no convencionales, conocida en el lenguaje petrolero como fracking y que significa fracturar capas de la tierra mediante agua a presión. Para lograrlo, las empresas inyectan a gran presión millones de litros de agua mezclada con químicos, para así extraer el petróleo o el gas atrapados en los pozos.