Cavilaciones decembrinas
Por: Vladimir Florez – Vladdo
A mí también me causan algo de extrañeza los publicitados gestos de contrición del hijo de Pablo Escobar. Cuando uno de verdad quiere ofrecer disculpas por algo lo hace sin tanto aspaviento, ni mucho menos con cámaras o periodistas. Hay algo de postizo en todo eso. También me llama la atención que alguien que adoptó una nueva identidad para protegerse, se preste para tanta publicidad. Es absurdo que una persona en semejantes condiciones, supuestamente dispuesta a romper con el pasado tenebroso de su padre, salga a decir: “esta es mi nueva realidad; así transcurre mi vida supersecreta”. Todo eso tiene un componente publicitario incomprensible. Una cosa es que los medios los asedien, y otra muy distinta es salir a convertirse en la familia show del año. Ahí algo que no encaja.






