El Antipetrismo: El peor mal que le pudo pasar a Colombia

Colombia vive una paradoja política y mediática en la que el odio visceral hacia el presidente Gustavo Petro ha degenerado en una oposición sin argumentos, sin ética y sin propuestas.

Colombia vive una paradoja política y mediática en la que el odio visceral hacia el presidente Gustavo Petro ha degenerado en una oposición sin argumentos, sin ética y sin propuestas.

En días recientes, una vocera de la prensa tradicional expresó su incomprensión ante la reacción de rechazo de amplios sectores de la ciudadanía hacia los medios de comunicación convencionales.

Justo cuando los opositores a las reformas sociales encabezados por la senadora Angélica Lozano, se preparan para presentar los recortes a la reforma laboral, la atención pública se desvía por completo debido a un escándalo mediático.

En la más reciente columna de la periodista Ana Bejarano, publicada en uno de los espacios de opinión más cercanos al poder mediático tradicional —el de “Los Danieles” y la Revista Cambio—, se desató una virulenta ofensiva contra el ministro de Trabajo, Edwin Palma.

¿Qué pasa cuando el pueblo defiende al poder que lo oprime? hagamos una mirada crítica a la lealtad de los pobres hacia la derecha política

El Gobierno de Gustavo Petro no se quedó en concreto: le apostó a transformaciones estructurales. Aquí va un hilo con las verdaderas obras que están cambiando el país. Spoiler: no todo se mide en cemento.

El Grupo Ecopetrol anunció la compra del portafolio que tiene en Colombia la multinacional noruega Statkraft European Wind and Solar Holding, AS – Statkraft, que comprende diez empresas de energías renovables, proyectos ubicados en los departamentos de La Guajira, Sucre, Córdoba, Caldas y Magdalena.

La política colombiana se enciende. Una reciente multitudinaria manifestación en Barranquilla, liderada por el presidente Gustavo Petro, ha reavivado el debate sobre el futuro laboral y de salud en el país.