Con todas las promesas constitucionales por cumplirse, ahora vemos un sistema democrático de opereta y una sociedad desigual en lucha por el sueño de la Carta de 91
Si el gobierno no responde, si los economistas tampoco, si los políticos están en otro planeta, cómo vamos a llegar al 2022. Es la hora de pensar en otros actores
epidemiologist with an antibody blood tube from a cured Covid-19 patient / Doctor with a blood tube with antibodies for infectious disease Coronavirus covid-19 virus or Sars-Cov-2
En una columna anterior contaba como el investigador Christopher E. Mason propone como un deber ético el rediseño de nuestro ADN y al de otras especies, con el propósito de hacernos tolerantes a los cambios en el planeta y tolerar los rayos solares y los cósmicos, ante la necesidad de explorar otros mundos, para colonizarlos, tanto en nuestro sistema solar como fuera de él.
Lejos de mejorar, la pandemia del covid 19 ha seguido empeorando y la situación de la humanidad es cada vez más difícil, a pesar de que se conocen los medios para evitar los contagios y se cuentan con vacunas, la enfermedad sigue siendo un gran riesgo para la vida.
Dicen que las guerras del mañana serán por el agua, pues cada vez es más difícil garantizar el abastecimiento a las comunidades, especialmente a aquellas más vulnerables.
Lucero Martínez Kasab – Psicóloga, Magister en Filosofía
Edwin Palma, presidente de la Unión Sindical Obrera de la industria del petróleo –USO-, uno de los sindicatos más grandes de Colombia, llegó a la reunión con los integrantes y amigos del Partido de los trabajadores –PTC– en Barranquilla, con su rostro debidamente protegido por una mascarilla debido a la pandemia; por tal razón, sólo pudimos apreciar la mitad de su rostro sin alcanzar a conocer todas sus facciones, su gesticulación al hablar ni las líneas de su boca que en el conjunto de la cara nos permiten diferenciar a cada persona entre la multitud.
Ángela María Robledo muestra su talante democrático acatando fallo de Corte Constitucional que anula su curul. Con el respeto que tengo por la Corte, lamento esta decisión, tanto por sus implicaciones políticas como por su discutible fundamentación jurídica.
En la Comisión Quinta de la Constituyente se debatió el “derecho de la mujer a la libre elección de la maternidad” y la primera reacción fue de sorpresa, aunque poco a poco se fueron abriendo las mentes. Ya en la plenaria se impuso la hipocresía.