“Uribe es un pirómano muy peligroso” – Por: Jorge Gómez P

El título de esto va entrecomillas porque es parodiando la columna de Felipe Zuleta del domingo pasado, aquí en El Espectador, titulada “Petro es un pirómano muy peligroso”. (Ver columna).

El título de esto va entrecomillas porque es parodiando la columna de Felipe Zuleta del domingo pasado, aquí en El Espectador, titulada “Petro es un pirómano muy peligroso”. (Ver columna).

Podría afirmar que los seres humanos, al igual que el bello satélite que nos ilumina en la noche, tenemos un lado oscuro y uno que brilla.

Los apóstoles de la “no violencia” creen que en empresas o entidades públicas no tenemos derecho a protestar y menos a hacer huelgas. Para ellos, la mejor protesta es la que no existe

Colombia se agrava hoy, cuando ha regresado el incontenible baño de sangre y las masacres que la sacuden en este “septiembre negro”.

La carta a ´El País´ es un oso internacional, un abuso de su posición como amigo del presidente, y una peligrosa medida de hasta dónde puede llegar la desesperada defensa del ex presidente Uribe.

Hemos perdido toda confianza en las instituciones y me atrevo a decir que cuando ninguna institución funciona de forma humana, desobedecer y recobrar la soberanía es un imperativo moral.

Tiene razón María Jimena Duzán cuando en su columna del domingo pasado (Uribe, el fascista) afirma que “un Uribe desbordado quiere imponer un Estado en que los individuos no tengan libertades individuales y en el que se nos someta a un solo pensamiento y a un solo partido, como sucede en el fascismo”.

Vemos en las mujeres que llegan al poder que son marcadamente afirmativas – se diría que agresivas –, necesitan ser protagónicas, radicales, impositivas, y reivindican racionalidad sobre intuición

En la historia de la humanidad uno de los virus que produjeron mayor mortalidad fue el “variola major”, sin embargo, logramos erradicar la viruela mediante la vacuna.