Inicio Ed. Medio Mag No se puede sumar dividiendo

No se puede sumar dividiendo

Generar división para sumar no cabe en cabeza de nadie. La unidad se construye con humildad, diálogo, discreción y respeto. El país no les perdonaría jamás que, por sus divisiones, la derecha neoliberal y rentista que tanto daño ha hecho vuelva a gobernar.

Hay que decirlo sin rodeos: no se puede sumar dividiendo. Y alguien tiene que explicar, con argumentos serios y no con frases grandilocuentes, cómo la participación de Roy Barreras y Daniel Quintero Calle en la consulta del llamado frente amplio va a consolidar la tan anhelada unidad progresista si en ese escenario no participa Iván Cepeda

La pregunta no es menor ni caprichosa; es política, jurídica y ética.

El propio presidente Gustavo Petro fue claro: si quieren ganar, únanse. 

Sin embargo, lo que hoy se propone es exactamente lo contrario. Seguimos sin entender cómo una consulta que excluye a Cepeda puede producir la unidad que Roy Barreras dice defender, cuando la ley es diáfana. 

La Ley 1475, en su artículo 7, establece que los candidatos que ganan consultas en marzo están obligados a ir a primera vuelta. No hay espacio legal para “acuerdos” posteriores que unifiquen candidaturas, salvo pagando una sanción económica proporcional al costo de la consulta. No es un detalle técnico: es el corazón del problema.

Quienes defienden esta extraña teoría de “dividir para sumar” minimizan el asunto diciendo que la sanción es solo económica

Pero desde la lógica electoral y ética, eso es una irresponsabilidad mayúscula. Se participa sabiendo que se va a forzar la ley, se derrochan recursos públicos y se deja el resultado en manos de un CNE y de unos jueces electorales duramente cuestionados. Apostar la unidad progresista a esa ruleta no es audacia política; es temeridad.

Además, la experiencia reciente no invita al optimismo

Si no pudieron unirse antes, sin sanciones, sin presiones de mediciones electorales acomodadas y sin el CNE encima, ¿por qué habría de lograrse después, con todos esos elementos en contra? 

De esa consulta va a salir un ganador que, con toda legitimidad formal, va a exigir ser el ungido del progresismo a las puertas de la primera vuelta. El resultado previsible es un clima de división de proporciones incalculables entre los seguidores de Cepeda y los del ganador de la consulta.

La contradicción en la que cae Roy Barreras es evidente. 

¿Cómo puede hablar de unidad alrededor de fuerzas de centro que él representa, para justificar su participación en una consulta que el propio presidente Petro ha cuestionado, una consulta que excluyó a Iván Cepeda y que significó un golpe serio a la democracia, sustentado en interpretaciones de la ley calificadas por muchos como delirantes y contrarias al espíritu constitucional?

Un poco de historia

Conviene recordarle a Roy que cuando él y Petro se juntaron hace cuatro años para consolidar la unidad entre centro y progresismo, Petro ya era el candidato indiscutido que iba a liderar ese proceso. 

El éxito de esa unidad radicó precisamente en que a nadie se le ocurrió armar tolda aparte para “hacerse contar” y luego ver quién mandaba.

En defensa de Roy y de Daniel 

En defensa —muy débil— de la tesis de dividir para sumar, se percibe que alrededor de Iván Cepeda su círculo cercano dificulta la negociación; basta mencionar a las hermanas María del Mar y María José Pizarro, Susana Muhamad o Gustavo Bolívar. Pero aun aceptando esa percepción, nada justifica profundizar la división.

Daniel, Iván y Roy: pongan de su parte. 

Generar división para sumar no cabe en cabeza de nadie. La unidad se construye con humildad, diálogo, discreción y respeto. El país no les perdonaría jamás que, por sus divisiones, la derecha neoliberal y rentista que tanto daño ha hecho vuelva a gobernar.


Para leer más noticias de Barrancabermeja y el Magdalena Medio pueden dar click aquí