Columna con ‘vaca’ virtual
Nada más aburrido que pedir plata, así sea para una causa justa, porque la gente llega a sospechar que el que la pide se va a embolsillar al menos una parte.
Nada más aburrido que pedir plata, así sea para una causa justa, porque la gente llega a sospechar que el que la pide se va a embolsillar al menos una parte.
A los que sabemos que lo está haciendo bien —habiendo votado o no por él— no tenemos ni debemos tener ninguna intención ni motivo para ir a votar, ya votamos y elegimos bien, así que el día del referendo revocatorio nos quedaremos viendo una buena película en la parabólica con una gaseosa, un pan y un salchichón cervecero o un pedazo de queso.
No estoy ni a favor ni en contra del actual alcalde. No lo conozco en persona, ni le he pedido favores.
Por: José Eduardo Bolaños Celis
El fenómeno de la eclosión de ‘revocatorias en serie’ que por estos días se agita en Colombia, bien pueden ser analizado más allá tanto de los calores que emanan de aquellos que ven en él un medio eficaz para torcerle el rumbo a un orden de cosas relacionadas con lo público territorial, y que estos califican como malo, como también lejos del frio paralizante de los que actualmente usufructúan las conveniencias del poder ganado en las ultimas elecciones del 2015 y se hallan muy felices con el estado de cosas, tal y como hasta ahora van.

La actitud de algunos líderes locales con relación a la marcha llevada a cabo el pasado miércoles 17 de mayo en defensa del PMRB me hizo recordar una anécdota que hace años le escuché en la universidad a un viejo Senador de la República de origen santandereano.
Lo que sucedió el 17 de mayo de 2017 en Barrancabermeja es un hecho histórico, sin parangón en las últimas décadas, miles de personas se volcaron a las calles sin distingo de religión, partido político o postura ideológica para manifestar su descontento y su malestar contra tantas mentiras y engaños provenientes de Ecopetrol y del gobierno nacional.
Después de dos meses de dudas, al final Clara López Obregón dejó el Ministerio del Trabajo, un año alcanzó a dirigir esa cartera y ese tiempo fue realmente insuficiente para consolidar una gestión con muchas luces, pero sin resultados que perduren.