Reguetón: reflejo de una cultura en decadencia

Por: Andrés Felipe Marín Montoya
Desde tiempos inmemorables la música ha acompañado al hombre, evocando sentimientos, pasiones y estados místicos. Los filósofos griegos conocían esta realidad y le daban mucha importancia a este arte, por ello Aristóteles afirmó que «la música imita directamente las pasiones o estados del alma». Más tarde, uno de los grandes literatos del siglo XX, Herman Hesse, plantea en su novela ‘El juego de los abalorios’ que la música es «el reflejo del estado espiritual de la sociedad».











