¿Uribe a la cárcel? Ya casi
Con el llamado a indagatoria a Álvaro Uribe por parte de la Corte Suprema se le presenta a Colombia un delicado momento de incertidumbre e inestabilidad institucional.
Con el llamado a indagatoria a Álvaro Uribe por parte de la Corte Suprema se le presenta a Colombia un delicado momento de incertidumbre e inestabilidad institucional.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez lleva (11) once años tratando de comprobar que quienes considera sus enemigos personales ofrecen dádivas y beneficios a paramilitares y narcotraficantes a cambio de enlodar su “buen nombre”, pero nunca lo ha logrado.
Los nuevos nombramientos ministeriales son en su mayoría técnicos o novatos ajenos al sector público, sin figuración particularmente reconocida como voceros de políticas partidistas.
El Magdalena Medio más que una verdadera región, es una referencia territorial que no tiene realidad social, cultural, política ni histórica, por lo cual los intentos de fundar este espacio terminan siendo estériles e infortunados.
El sindicalismo colombiano deberá enfrentar a Duque, a los empresarios y a su ministra de Trabajo.
Es sabido que los líderes negativos son seductores de masas, en tanto que aquellos que ofrecen redención, que advierten los peligros, que pregonan el bien común y la bondad, terminan repudiados, asesinados, encarcelados.
Como ‘oportunismo político’ por parte del congresista Ciro Fernández ha sido considerada la publicación de un lacónico comunicado de prensa donde muestra su descontento por la construcción de peajes en la Ruta del Cacao (que comunica las ciudades de Barrancabermeja y Bucaramanga en un tramo de 110 kilómetros de carretera).
Una simple coincidencia de apellidos entre un presidente violador y una mujer violada sirve para reflexionar sobre un fenómeno de impunidad que solo se da en Colombia, a diferencia de otros países.
Por: Cristhian Gutiérrez Martínez
Como siempre, fue muy agradable regresar a la vereda de Patio Bonito en Barrancabermeja y reencontrarme con diferentes amigos de esta comunidad que resultó afectada con la instalación del relleno sanitario de la empresa REDIBA y del posible funcionamiento de otro (de carácter regional, Anchicayá) a unos cuantos metros más allá, allí mismo en Patio Bonito; sin embargo, me dejó triste y decepcionado ver como «políticos» y «comerciantes del medio ambiente» —sin llevar soluciones reales a los habitantes de esta vereda— les llevan mentiras y promesas falsas que terminan confundiéndolos aún más.