La dañina atomización sindical colombiana
La causa principal de la atomización es la inestabilidad laboral colombiana.
La causa principal de la atomización es la inestabilidad laboral colombiana.
¿Cómo debemos o podemos combatir el fenómeno que llamamos ‘corrupción’?
Pese a que el presidente Iván Duque ha sido definido en esta tribuna de opinión como un títere o monigote de Uribe, es de caballeros reconocer que no lleva ni un mes en el cargo y comienza a mostrar signos de relativa independencia, que sorprenden gratamente.
Somos los depredadores más eficientes del planeta. Para los microorganismos, tenemos los antibióticos. Insecticidas y pesticidas contribuyen a las matanzas.
Todos conocemos parte de la problemática que viene generando la migración venezolana.
Hay dos noticias de reciente factura que producen vergüenza de ser colombiano: una, la designación de Alejandro Ordóñez como embajador de Colombia ante la OEA; dos, el triunfo de los corruptos en la consulta del pasado domingo 26 de agosto.
Las células de nuestro cuerpo ya sean neuronas, hepatocitos o cualquiera, crecen y se dividen de manera controlada, gracias a factores genéticos durante nuestra primera etapa, de tal manera que, a lo largo de nuestras vidas de adultos, solo se dividen excepcionalmente.
Barrancabermeja ha sido una ciudad golpeada salvajemente por la violencia, mucha sangre ha sido derramada sobre sus calles y veredas, muchos muertos de uno y otro bando han caído, muchas viudas, muchos huérfanos, mucho dolor y llanto.
Por: José Eduardo Bolaños Celis
Es paradójico —y hasta vergonzoso— ver como los barranqueños cada vez pierden más terreno en su propia ciudad. Tal los casos de, por ejemplo, la ‘veda laboral’ que sufren en en el Corregimiento El Centro, en donde «no puede trabajar ningún barranqueño que no resida en esa comarca» so pena de ser rechazado, expulsado y hasta amenazado por los lugareños quienes aducen, «exclusividad territorial» en el acceso a las oportunidades laborales.
Como no soy un experto político, regularmente prefiero no ser muy expresivo en estas lides; pero, creo que la ocasión es importante, por lo que me arriesgué a dar mi opinión, de persona que ve las cosas sin los «lentes expertos» del politólogo. Como siempre, sin ningún ánimo de ofender y sí de edificar.