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Mirando el río de la patria – Por: Alberto Cotes Acosta

Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable. Simón Bolívar

Rio Magdalena

Un nuevo gobierno, el gobierno del cambio. Sin embargo, algunas cosas no cambian, y por el contrario, se perpetúan independientemente de quien está gobernando. Pareciera que priman las ideas de mandos medios y/o es tal la dinámica paquidérmica estatal que las cosas no se mueven al ritmo necesario.

Por lo visto en los medios de comunicación y las redes sociales, insisten en este gobierno, en tratar el tema del río Grande de la Magdalena como un problema de “recuperación de la navegabilidad”, lo cual en mi parecer, es una falacia con la que se ha distraído al pueblo colombiano durante los últimos 20 años para hacer ver que se hace, cuando en realidad no se hace nada.

Quienes me hacen el favor de leerme, saben que varias veces me he referido a este tema, por tanto es algo con lo que corro el riesgo de volverme monotemático, pero… creo que es mi deber insistir, ahora más, cuando el gobernante de turno no solo ha dicho, sino que en el transcurso de estos meses desde su posesión, ha demostrado que de verdad quiere cambiar (para bien) muchas de las cosas que se enquistaron en Colombia con los gobiernos de Uribe Vélez y su ralea.

Insistir en:

1. El río Grande de la Magdalena NUNCA ha perdido su condición de navegable, es decir NUNCA ha perdido su NAVEGABILIDAD, por tanto, es imposible RECUPERAR, algo que no se ha perdido.

2. En el río Grande de la Magdalena, lo que se perdió fue la NAVEGACIÓN, que es algo muy distinto a la navegabilidad y es por ello que tanto la Constitución Nacional (artículo 331) como la ley que organizó a la Corporación Autónoma del Río Grande de la Magdalena (Articulo 2°, Ley 161 de 1994) ordenan a CORMAGDALENA la “RECUPERACIÓN DE LA NAVEGACIÓN, no de la navegabilidad.

3.       La Sede y domicilio principal de la Corporación es Barrancabermeja, no ha habido (hasta donde conozco) ninguna norma que cambie esa situación, sin embargo, desde los tiempos del primer mandato de Uribe Vélez, en la práctica, la sede principal es en Bogotá (algunos de sus directores, ni siquiera iban a Barrancabermeja), porque al señor “Presidente Eterno”, no le parecía que 20 negros manejaran la Corporación desde Barrancabermeja.

4.       Que se devuelva a la Corporación Autónoma del Río Grande de la Magdalena – CORMAGDALENA, la autonomía administrativa, presupuestal y financiera que establece la ley 161/94, en su artículo 1° y que los diferentes gobiernos de Uribe le fueron quitando, hasta dejarla convertida en una entidad satélite del Ministerio de Transportes.

5.       Que se reforme la Ley 161/94, pero para buscar que: a) las fuentes de financiación de la Corporación sean verdaderas y efectivas y no queden en letra muerta; b) La Junta Directiva sea si una expresión plural, pero menos numerosa que permita una mejor dinámica en la toma de decisiones; c) Que entidades como ECOPETROL, que no le aportan NADA a la Corporación, salgan de su junta directiva; d) Que los bienes muebles e inmuebles que por la Ley 161/94 debían ser transferidos a Cormagdalena, aparezcan (los sacaron del río Magdalena y no se sabe donde están) y sean entregados a la Corporación como ordena esta ley

Desde esta tribuna, hago un llamado respetuoso a nuestro gobernador @carlosecaicedo, en su condición de miembro de la Junta Directiva de Cormagdalena, para que ayude a cambiar la realidad nefasta de esta entidad, y  por ende del río de TODOS los colombianos.


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