Respuesta al doctor Luís Manuel Toro.

rosbergPor: Rosberg Perilla Pérez.

El doctor Luís Manuel Toro es un abogado y político barranqueño que además escribe columnas de opinión en algunos medios de comunicación en la ciudad.  A él, siempre le he profesado mis sentimientos de respeto y admiración enmarcados en un permanente y sincero afecto de muchos años. Sin embargo, la semana pasada, por cuenta del debate electoral que se está llevando a cabo en nuestra ciudad, el doctor Toro se refirió al desarrollo de mis actividades profesionales como periodista, quizás, creo yo, porque en esta oportunidad estamos en orillas diferentes. El piensa de una manera, yo pienso distinto.

La verdad sea dicha doctor Toro, Barrancabermeja se halla totalmente polarizada en materia política. Mientras una parte de la población quiere volver al pasado con Elkin Bueno, otra piensa mirando hacia el futuro con Darío Echeverri. Son 2 visiones de ciudad muy diferentes.

Los seguidores de Elkin Bueno son los llamados «Elkin Bueno Dependientes», son ciudadanos que no tienen otra visión de ciudad diferente a la de volver a suplir sus necesidades económicas por cuenta de lo que les pueda brindar Elkin Bueno desde el Municipio como ordenador del gasto.

Se trata de una visión tercermundista y subdesarrollada, que consiste en darle un raponazo a los llamados ingresos corrientes y raspar el caldero del cucayo de los recursos propios hasta dejarlo totalmente limpio, sin ningún tipo de control, con un excesivo endeudamiento público, con elevados gastos inoficiosos, sin planificación alguna, sin objetivos claros y específicos, guidados más por la ambición, repito, de raspar la olla, que por políticas serias de desarrollo sostenible.

Yo aún recuerdo doctor Toro ese ambiente propicio para la corrupción que vivió la ciudad en el gobierno de Elkin Bueno, donde al final, desesperada, aparece una inmensa cantidad de público en las puertas de la Tesorería Municipal, gritando, insultando y protestando a la espera de que les paguen cuentas que muchas veces duran hasta 5 años para que se hagan efectivas, con abogados que hacen de las suyas por cuenta de los cobros jurídicos, que se vuelven rutinarios en medio de ese desorden administrativo.

Al final, el presupuesto municipal no alcanza para cubrir todo ese caos y es entonces cuando llega la Electrificadora y corta el servicio de energía eléctrica en el palacio Municipal porque no hay plata. (Claro que Elkin no se preocupaba de ese problema porque vivía en el barrio Yariguies y duraba hasta 75 días sin asomarse por el despacho).

Después llegaba Telecom y cortaba el servicio telefónico a todas las dependencias del Municipio.   Posteriormente llegaba el momento en que tocaba cancelarles el salario a las escobitas y no había plata para pagarles a esas humildes mujeres. 

A mí la memoria no me falla y aún recuerdo todo esa anarquía, cuando incluso, se parquearon todas las máquinas del cuerpo de bomberos de Barrancabermeja frente al Palacio Municipal, con sus potentes bocinas, muy fuertes, exigiéndole a Elkin Bueno dineros atrasados porque la Alcaldía de Elkin no les pagaba.

¿Y sabe que pasa doctor Toro? … Que al final son los más vivos, (quiero decir, los más cercanos amigos de Elkin Bueno), los que se quedan con lo mejor del botín y los más bobos terminan en la cárcel, acabando siendo víctimas de sus propias tácticas corruptas. (Tengo una lista de 14 funcionarios del primer anillo de Elkin Bueno condenados por la justicia como prueba de esa visión de ciudad que debió terminar hace 10 años enterrada en el pasado).

Por el contrario, la gente que está con Darío Echeverri son los ciudadanos que desean una Barrancabermeja pujante, autosuficiente y preparada para estos tiempos.

La gente de Darío Echeverri piensa que Barrancabermeja cambió y positivamente. Es el pueblo que no tolera más la improvisación y la mamadera de gallo en la administración pública.

La gente de Darío son los ciudadanos serios, los micro empresarios y empresarios, los industriales, los comerciantes que desean una Alcaldía dinámica, con una primera autoridad que desde el despacho brinde una ciudad con calidad de vida, para que a la vez llegue a Barrancabermeja más inversión y se genere más ocupación y más progreso, para trabajar juntos y enfrentar los grandes desafíos del mundo moderno, con un Clúster del Petróleo fuerte, potente y vigoroso.

En otras palabras mientras para los primeros el presupuesto municipal es un fin con el que pretenden solucionar problemas personales sin control alguno, para los segundos, el presupuesto es un medio para desarrollar la ciudad, brindar empleo y fomentar las inversiones que a su vez generarán más producción, que es lo que ahora tanto necesitamos en Barrancabermeja para acabar con la desocupación y la miseria.

Yo alcanzo a observar que Darío Echeverri impulsa una política social incluyente que busca acabar con los niveles de desnutrición y desescolarización de los niños y jóvenes.  Diariamente le escucho a Darío Echeverri propuestas de inversión en educación con calidad, con la entrega de computadores para orientar tecnológicamente a los estudiantes.  Además le escucho al candidato planes concretos de construcción masiva de viviendas que generarán empleo a albañiles, carpinteros, plomeros y maestros de obra en los 4 años de su período de gobierno.

Y es que los ejemplos de vida están a la vista de todos los barranqueños. Mientras Elkin Bueno llega escandalosamente a estas elecciones pagando una sanción que sobre pasa los $ 800 millones de pesos, (por culpa de sus malas decisiones administrativas) y sin poder justificar como logró conseguir el dinero para el pago de la multa, (hecho que seguramente entrarán a investigar las autoridades), Darío Echeverri ha sido un líder gremial que en los últimos 15 años supo darle altura a la empresa, la industria y el comercio local, logrando, por cuenta de su liderazgo regional, que nuestros comerciantes fueran reconocidos en los procesos licitatorios al interior de la Refinería, en donde antes éramos excluíos por contratistas foráneos que Ecopetrol imponía de afuera.  Eso ayudar a su tierra, eso es comprometerse con su pueblo.

Doctor Toro, lo más fácil y cómodo para mí sería decirle que estoy con Elkin Bueno y manifestarle que solo me interesan los contratos de la oficina de Prensa de la Alcaldía, sin importarme un carajo la suerte de la ciudad … ¿ Pero sabe algo doctor Toro ? … Yo amo a Barrancabermeja, es mi tierra y quiero verla direccionada hacia el progreso y aunque no estoy matriculado en la campaña de Darío Echeverri, en todo caso lo veo más serio, más aplomado y preparado para dirigir los destinos de la ciudad.

Barrancabermeja me ha dado todo lo que soy y cuando veo que a mi ciudad están a punto de darle un raponazo para hacer de ella la caja menor de los caprichos de un narciso, me duele en lo más profundo y actúo en defensa de ella.

«Duele la maldad de los malos, pero duele más la indiferencia de los buenos».

Por todo lo anterior y sin perder la objetividad que como periodista debo mantener siempre, creo más en Darío Echeverri como Alcalde de Barrancabermeja con una propuesta que mira hacia el futuro.   Son 2 visiones de ciudad muy diferentes.

Doctor Toro, espero, eso sí, seguir contando con su amistad, la que siempre he considerado buena y sincera.

Comments

comments

Categories