Gracias Presidente – Por: Marlene Singapur.
En medio del fragor de las elecciones presidenciales, con un gobierno con el sol en las espaldas y uno de los índices de popularidad más bajos de la historia, y a punto de una estampida de ministros preparados para asaltar las gobernaciones y alcaldías, la figura de Juan Manuel Santos se ha convertido, en el mejor de los casos, en un florero o un cero a la izquierda, y en el peor en un cadáver infecto que nadie quiere tocar, ni tomarse con él una comprometedora foto. Típica ingratitud del poder.












