El año que estaremos en peligro
2019 comienza con el aire enrarecido y un horizonte cargado de nubes borrascosas que anuncian la tormenta perfecta. Ha llegado la hora en que la mar se enluta.
2019 comienza con el aire enrarecido y un horizonte cargado de nubes borrascosas que anuncian la tormenta perfecta. Ha llegado la hora en que la mar se enluta.
Néstor Humberto Martínez fue elegido como fiscal general en medio de un fuerte debate, ya que su pasado de asesor, abogado y consultor de diferentes firmas privadas, empresarios y hasta partidos políticos, causaban una serie de dudas sobre su independencia como fiscal.
El 2018 trajo leyes y sentencias polémicas que trataron de regular el espacio comunicativo del país. Estas iniciativas pusieron en evidencia la intención, abierta o inconsciente, de «regular el ejercicio del periodismo y los contenidos de los medios».
No quise presentarme a la convocatoria que se abrió para la Comisión. Me presentaron amigos de Bogotá y de Medellín. Yo me resistía. No por los rechazos y las críticas inevitables en un país polarizado como Colombia. No por los riesgos de seguridad, sino porque sabía que la misión era muy difícil y todavía me pregunto: si vamos a ser capaces de responder a tantas expectativas.
En mi columna anterior hablé de la actitud irresponsable que se advierte en algunos medios, entre ellos la revista Semana, “cada día más uribista”. Dije que a raíz del escándalo desatado por el infarto repentino (o envenenamiento, vaya el FBI a saber) de Jorge Enrique Pizano y la revelación de las charlas que le grabó a su “amigo” Néstor Humberto Martínez, los principales medios de comunicación fueron irresponsables con el país, en razón de que “habría bastado con que dos o tres de los más importantes directores se hubieran puesto de acuerdo en pedir –o exigir– la renuncia del fiscal general, propendiendo tan solo por la buena marcha de las instituciones. Y lo habrían conseguido”.