Inicio Noticias La “Patria Milagro” a punto entregar las finanzas del país al FMI

La “Patria Milagro” a punto entregar las finanzas del país al FMI

La discusión no debería reducirse a si el FMI cobra intereses altos o bajos. La cuestión fundamental es cuánto margen de decisión económica conserva el país después de asumir la deuda y qué compromisos adquiere a cambio de esos recursos.

No le coman cuento a quienes presentan un nuevo endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como si se tratara simplemente de conseguir dinero barato.

Es cierto que, en determinadas circunstancias, el FMI puede ofrecer condiciones financieras más favorables que las que enfrentaría un país en los mercados privados, especialmente cuando atraviesa una crisis.

El costo de un préstamo no se mide únicamente por la tasa de interés.

Cuando un país obtiene financiamiento del FMI, debe acordar un programa de políticas económicas y someterse a revisiones periódicas.

Esas condiciones pueden incluir metas sobre déficit fiscal, deuda pública, reservas internacionales y endeudamiento externo.

También pueden establecerse reformas estructurales relacionadas, por ejemplo, con la administración tributaria, las empresas públicas, la transparencia fiscal o el sistema financiero.

El desembolso de los recursos suele estar vinculado al cumplimiento de determinadas condiciones y a las evaluaciones del programa.

El acceso a los recursos está condicionado a compromisos económicos concretos

Esto no significa que el FMI simplemente dicte unilateralmente todas las políticas de un país: oficialmente, el gobierno que solicita el préstamo tiene la responsabilidad principal de diseñar y ejecutar el programa acordado.

Sin embargo, el acceso a los recursos está condicionado a compromisos económicos concretos. Además, el propio FMI reconoce que sus programas buscan garantizar que el país “pueda estabilizar su economía” y posteriormente pagar el préstamo.

Por eso, antes de celebrar un nuevo crédito, resulta legítimo preguntar:

¿Para qué se necesita el dinero?  

¿Qué condiciones se aceptarían?,

¿Qué impacto tendrían sobre el gasto público, los impuestos, los salarios, las pensiones y la inversión social?

¿Existe una alternativa de financiamiento menos condicionada?

La discusión no debería reducirse a si el FMI cobra intereses altos o bajos. La cuestión fundamental es cuánto margen de decisión económica conserva el país después de asumir la deuda y qué compromisos adquiere a cambio de esos recursos.


Para leer más noticias de Barrancabermeja y el Magdalena Medio pueden dar click aquí