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Un liderazgo ético – Por: Jaime Calderón H

Al reconocer que las fallas del mercado coexisten con las fallas del Estado, da el papel que le corresponde a la libertad de empresa, a la estabilidad monetaria y a la acumulación de capacidades de la sociedad para superar la pobreza

Un liderazgo ético - Por: Jaime Calderón H
Dr Jaime Calderón Herrera

Con perversidad algunos califican de neoliberal a Alejandro Gaviria, lo cual es un despropósito. Hayek, Friedman y Rand, autores a quienes se les atribuye el marco teórico del capitalismo salvaje, afirman que el libre mercado, sin regulación del Estado, es el único que asegura derechos individuales y prosperidad, desconociendo las fallas del mercado, y sobrevalorando el papel de hacer dinero por individuos en ausencia de controles estatales.

En nuestro medio, el neoliberalismo ha generado concentración de la riqueza en unos pocos, inequidad y miseria en la población.

Hay que leer su “Ideario en 60 puntos” para ver qué tan lejos está AG del neoliberalismo y qué tan cerca de John Stuart Mill y de las corrientes del liberalismo clásico, al calificar de fundamental el papel redistributivo del Estado mediante impuestos a la riqueza y a los dividendos para generar equidad y combatir la pobreza, además otorgando de forma urgente una renta básica a la población vulnerable.

Al reconocer que las fallas del mercado coexisten con las fallas del Estado, da el papel que le corresponde a la libertad de empresa, a la estabilidad monetaria y a la acumulación de capacidades de la sociedad para superar la pobreza, donde las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado tienen gran responsabilidad en generar valor para la sociedad y no exclusivamente dividendos a sus accionistas.

Amigo de promover la competencia, advierte la presencia de muchas estructuras oligopólicas en nuestra economía.

Basta consultar las investigaciones hechas por el exrector y exministro sobre los problemas de los colombianos para corroborar su talante liberal, lejos de la corriente neoliberal.

En sus numerosos ensayos ha reafirmado una y otra vez su cercanía al pensamiento de Estanislao Zuleta y al “liberalismo trágico” de Berlín.

Se ha declarado como un reformista social incremental, como alternativa a escoger entre un sistema injusto, corrupto e inmodificable, y otro supuestamente racional y perfecto.

Tiene claro que hay que hacer lo que toca hacer, aun cuando el oportunismo, la indiferencia y la temeridad se opongan.

Su liderazgo es ético y ajeno a hacer política vendiendo falsas ilusiones.


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VíaJaime Calderon H
FuenteJaime Calderon H
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