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Nuestro río - Por: Jorge Luís RestrepoPor: Jorge Luís Restrepo Mesa

 

Barrancabermeja es una de las principales ciudades ribereñas sobre el rio magdalena, esta condición debería haber supuesto que su desarrollo se hubiese dado en torno al rio o mínimamente teniendo en cuenta algunas de sus más importantes determinantes, pero, desafortunadamente, no fue así.

 

Después de 96 años de vida municipal tristemente vemos como Barrancabermeja se ha convertido en una ciudad que ha gestado su crecimiento urbano de espaldas a su principal recurso hídrico, el rio.

 

Algunos errores históricos

 

Para encontrar algunas de las principales equivocaciones históricas que desencadenaron en esta realidad, deberíamos remitirnos cronológicamente a finales de la primera década de los años 20 en los cuales la Tropical Oíl Company decidió establecer, en el aún corregimiento de San Vicente de Chucuri denominado Puerto Santander su complejo industrial destinado a la refinación del petróleo que extraía de la región.

 

El lugar seleccionado para llevar a cabo el complejo industrial fueron unos terrenos baldíos de la nación, cuyo límite sur se encontraban ubicados a 200 metros del codo que forma la desembocadura del caño cardales sobre el rio Magdalena.

 

 

En un territorio con una organización básicamente de aldea, con líderes sociales definidos por  Jaccues Aprile Geniset como “Staff de notable a sueldo traspasados junto con la concesión por Roberto de Mares a la Troco en 1916” (Génesis de Barrancabermeja, Pag 156), y sin institucionalidad alguna; los directivos de la Troco decidieron la implantación del complejo industrial de forma autónoma, decisión que posiblemente fue seguida a modo de información vía telegráfica a la distancia y en diferido por las autoridades municipales de San Vicente de Chucuri, departamentales y nacionales.

 

El rol de urbanizador autónomo y autosuficiente que la Troco jugó en su momento lo evidencia Aprile cuando describe como se ensanchaba “el perímetro urbano de algunas manzanas más” para prolongar “la ciudad hasta la malla” y también cuando relata cómo fue la troco, la que suministró al comité para la creación del nuevo municipio de Barrancabermeja la “cartografía y los mapas espacialmente dibujados para cumplir los trámites oficiales” ante la gobernación.

 

Tan trascendental decisión, de implantación del complejo industrial, condicionó el futuro crecimiento de Barrancabermeja, limitándolo por el norte con el complejo mismo, por el sur con el caño cardales y por el oeste en 150 metros que dan con el rio.

 

Si, de tan solo 150 metros de longitud fue la ventana que la Troco le permitió tener al territorio que hoy ocupa Barrancabermeja para poder ver su rio;   la proporción de esa pequeña ventana se manifiesta cada vez que la chalupa en la que por rio se viaja de Puerto Wilches a Barrancabermeja recorre 2 kilómetros de lo que pudo haber sido un malecón y hoy es el mallado de la refinería

 

 

Si bien es cierto que 150 metros de ventana sobre el rio es poco para que Barrancabermeja lo observe y valore genuinamente su significado ancestral y desde su reconocimiento cimiente su renacer urbano, peor aún es, si esta ventana se achica. En ese sentido las casetas construidas en los años 90s en las que hoy se vende pescado en el muelle, constituyen una barrera física que dificulta la poca interacción que el barranqueño tiene con el rio. La solución parecería lógica:  «desplazar las casetas hacia el extremo construido de las tres manzanas con frente sobre el rio».

 

La posibilidad de darle la cara plenamente al rio, Barrancabermeja la tenía por medio del caño Cardales  (según la imagen 1, tenía para 1924 una desembocadura más ancha de la que hoy tiene),  pero no se tomaron las decisiones correctas en su momento y en lugar de eso, hacia los años 90 se permitió la urbanización informal de su ribera con la construcción, en terrenos inundables e inestables de los barrios Cardales y Arenal, lo que finalmente terminó convirtiendo al caño en una más de las alcantarillas en las que Barrancabermeja ha convertido sus caños y quebradas, como lo son hoy las quebradas las Camelias y las Lavanderas.

 

 

Los ejemplos a seguir

 

Como Barrancabermeja podemos encontrar en otras sociedades, ejemplos de lógicas sociales equivocadas de ocupación de territorios que han ocasiona degradación medioambiental y social, restando posibilidades de desarrollos sostenibles similares a la que ha tenido con sus fuentes hídricas desde antes de su creación como municipio.

 

Estos tres ejemplos —que brevemente describiré— son la contracara de la moneda y contienen implícito en su regeneración urbana el acuerdo social llevado a cabo por esas sociedades en pos de recomponer el rumbo y con él, el ecosistema degradado logrando así el desarrollo armónico que no tenían antes tomar la decisión:

 

GUAYAQUIL (Ecuador) estableció un acuerdo social que incluyó la gestión política necesaria para elevar a ley de la republica la posibilidad de que las personas naturales o jurídicas pudieran direccionar parte del impuesto de renta a la recuperación del malecón Simón Bolívar sobre el rio Guayas, y del sector fundacional aledaño a este, el cerro Santa Ana.    A partir de esta determinación se creó la sociedad mixta Fundación Malecón 2000 quien recibió en comodato esos espacios por 100 años.

 

La fundación fue la encargada de gestar los diseños y obras, y hoy de realizar el mantenimiento de la infraestructura establecida y llevar acabo los planes de ampliación de la misma, estos trabajos los financian mediante los recursos que percibe del arriendo de los bienes público que están bajo su administración. La recuperación del cerro Santa Ana no implicó, como suele ocurrir, el desplazamiento social de sus moradores, por el contrario, el proyecto los involucró integralmente y hoy son comerciantes o residentes con alto nivel pertenencia por su cerro Santa Ana que aportan activamente a la cadena turística derivada de la regeneración.

 

Esta decisión tomada a finales de los 90s fue la punta del iceberg utilizada para relanzar a Guayaquil y proyectarla a la ciudad moderna, pujante e incluyente que hoy es.

Malecón Simon Bolivar

Cerro Santa Ana 1995

 

Malecón 2000

Cerro Santa Ana 2002

 

MEDELLIN (Colombia) tomó la decisión como ciudad de quitarle la presión urbanizadora que sus cerros tutelares tienen y mejorar sus indicadores de movilidad y contaminación; para ese cometido decidió plantear básicamente la densificación (con usos de vivienda principalmente) del eje urbano en el que se encuentra establecido el metro y como estrategia fundamental plantearon que el rio Medellín  «debía ser un elemento integrador de ciudad y no el elemento divisor como era antes».

 

De esta manera decidieron mediante una millonaria inversión comenzar a deprimir 17 kilómetros de la avenida regional e integrarlos en su parte superior a la ciudad, que hoy comienza a estar en contacto con el rio mediante un espacio público hermosamente ornamentado.

 

Rio Medellín como elemento separador

Rio Medellín como elemento integrador

 

La SEUL (Corea) de la posguerra entró en la dinámica del desarrollo industrial que la llevó a que se incrementara su parque automotor rápidamente. Semejante circunstancia desarrollista propició la toma de decisión equivocada de construir sobre los 8.4 kilómetros de su rio Cheonggyecheon 6 de los 12 carriles de una avenida para solucionar el cogestionado tráfico vehicular; una vez la demanda de vías colmó la capacidad de la avenida, decidieron emprender la realización de un segundo nivel de esta, segundo nivel que nuevamente se tornó insuficiente ante la creciente demanda de vehículos motorizados privados. Fue en ese momento, en el que necesitaban ampliar la avenida a un tercer nivel, cuando tomaron la decisión acertada de desincentivar el uso de vehículos privados, fortalecer el trasporte público colectivo y demoler los carriles ubicados sobre el rio, para de esta manera devolverle la vida al rio e integrarlo a la cotidianidad de la ciudad.

 

Avenida sobre el rio-Rio rescatado

 

Parque lineal sobre el rio Cheonggyecheon

 

SEUL nos muestra cómo, hasta después de sepultado es posible recuperar un rio (las Lavanderas y las Camelias pondrían tener su renacer también).

 

GUAYAQUIL y MEDELLIN nos enseñan que los ríos que son apropiados y reconocidos socialmente se convierten en elementos preponderantes de articulación urbana. En esa medida y sabiendo que como ciudad debemos insertarnos en las redes globales con valores agregados que vayan más allá de la de ser la capital petrolera de Colombia, es que me permito plantear una propuesta cuya búsqueda central sea reconocer al rio y estructurar entorno a él, una cadena que articule varios espacios urbanos con potencial turístico.

 

Esta propuesta resulta complementaria a la de Distrito Malecón, uno de los proyectos estratégicos planteados por FINDETER en el documento denominado «Barrancabermeja ciudad emblemática».

 

 

Propuesta

 

Los conectores multimodales sostenibles serán los que articulen los espacios urbanos, estos privilegiarán, en primera medida, la movilidad de los peatones, en segunda la de los ciclistas, en tercera la del trasporte público colectivo, en cuarta la del trasporte de servicios y en última la del trasporte motorizado privado. Estos espacios urbanos en su orden de localización son:

 

Propuesta grafica

 

1- Parque Recreacional y Villa Olímpica, espacios dedicados hoy a la recreación y el deporte.

 

2- Parque Ambiental proyectado sobre la península ubicada en el lado posterior del coliseo Luis F Castellanos, también articulado con el malecón del Cristo Petrolero mediante la Ciénega Miramar, que para el momento deberá estar recuperada gracias al Plan de Tratamiento Hídrico de Barrancabermeja que se estima empezará en su etapa final —la PTAR— en 2019), siendo un lugar apto para la práctica de actividades náuticos y de pesca recreativa.

 

3- Malecón del Cristo Petrolero.

 

4- Malecón del Muelle totalmente libre de obstáculos visuales para la contemplación del río, lo que implicaría la reubicación de las casetas de venta de pescado sobre las tres manzanas que tienen frente sobre el rio.

 

5- Renovación urbana de las calles San Luis, El Bolsillo y La Campana y la restauración de la iglesia San Luis Beltrán (primera iglesia construida en la ciudad).

 

6- Relocalización de las viviendas ubicadas sobre la ribera del caño Cardales en viviendas en altura sismo resistentes, de forma que se libere área para construir espacio público de calidad. Al respecto, en Guayaquil (Ecuador) encontramos un ejemplo de renovación urbana con reconstrucción de tejido social.

 


Residentes del cerro Santa Ana
 

 

Construcción del dique malecón con nivel superior a la cota de inundación a lo largo de caño Cardales conteniendo actividades comerciales, recreativas, contemplativas y deportivas.

 

7- Recuperación del caño Cardales haciéndolo navegable no solo a embarcaciones menores difusoras de la cultura musical de la región como el porro, la cumbia y el vallenato (idea ejemplificada gráficamente en lo que son hoy las embarcaciones en las que mariachis deleitan a los visitantes de los canales de Xochimilco), sino a embarcaciones de mediano calado como el Florentino Ariza o el hermoso proyecto de la Biblioteca Fluvial que alguna vez vi renderizado en manos de la Uniminuto (Corporación Universitaria Minuto de Dios), cuya función era llevar un libro en una infraestructura de primera calidad a los niños de las poblaciones ribereñas del Magdalena Medio.

 

 

 

Actividad recreativa y cultural en los canales de Xochimilco

 

Insertarnos exitosamente como territorio en las redes globales que existen y existirán con o sin Barrancabermeja insertada de la mejor manera, pasa por asumir el desafío de diversificar nuestra economía.

 

El pacto social que como sociedad deberemos suscribir nos debe llevar a reconocer nuestros principales recursos naturales (caño Cardales, el río Magdalena, la Ciénega San silvestre …), culturales (renovación urbana de las calles San Luis, del Bolsillo, la Campana, la locomotora del Ferrocarril, los pozos Cira e Infantas …) y sociales (una ciudadanía socialmente consiente, organizada y participativa) para articularlos, estratégicamente, de forma que con la competitividad logren brindar a las nuevas generaciones más y mejores oportunidades.

 

¿Que demandaría muchos recursos económicos?, ciudades como Guayaquil, Medellín y Seúl nos enseñan que hay diversos modelos de gestión que permiten alcanzar el objetivo planteado, está en nuestras manos lograrlo o dejarlo de lograr..

 

 

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JORGE LUIS RESTREPO MESA, Arquitecto, Magister en Gestión Urbana, Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos Capítulo Barrancabermeja.

 

 

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