El Spanglish: el otro idioma que se habla en los Estados Unidos

El Spanglish: el otro idioma que se habla en los Estados Unidos

El Spanglish

Por:  Edgar Daniel Rodao

 

Cuando uno llega por primera vez a los Estados Unidos se encuentra con una tamaña sorpresa, mucha gente —más de la que uno se imagina—  habla un “idioma” que muchos califican de “híbrido” debido a que como han vivido toda la vida en medio de un conglomerado de miles de personas que hablan las dos lenguas —inglés y español—  (o al menos una de ellas), entonces resuelven el problema por la vía fácil:  ‘mezclando palabras de uno con otro idioma’.

 

Esa mezcla de los idiomas —y  que  a uno de ‘recién llegado’ le cuesta trabajo entender— es lo que lingüistas y expertos en el tema han denominado el spanglish

 

Primero que todo es importante aclarar que nadie tiene al spanglish como su lengua nativa, es decir el spanglish no es el idioma de una región como lo son el español o el inglés.

 

Nadie nace en una tierra donde solo se habla spanglish.   No es un idioma ni un dialecto, sino una mezcla o superposición de dos idiomas, que para quienes vivimos en los Estados Unidos son de una vital importancia a la hora de entender a gran parte de las personas con las que tendremos que relacionarnos.

 

Con más de 55 millones de latinos, Estados Unidos es uno de los puntos más importantes de población de origen hispano en el mundo.   De la confluencia del español con el inglés, y con unos orígenes que se remontan al año 1848 —cuando México vendió parte de su territorio a USA—, nació el spanglish.

 

Esta situación de contacto —entre el español y el inglés—  está influyendo en los dos idiomas en ambas direcciones y está dando lugar a una ‘fusión cultural’ innegable:  “la hispanización de los Estados Unidos y una fuerte influencia del inglés en los hispanos”.

 

El spanglish todavía no tiene reglas de gramática y de ortografía, básicamente porque no es idioma definido: además no en todas partes se habla igual; por ejemplo, el spanglish que se habla en México es diferente del que se habla en Puerto Rico, en Los Ángeles o en Miami.

 

Entonces, ya se podrán imaginar ustedes cuando uno de barranqueño llega por primera vez a los Estados Unidos y oye —cotidianamente — las siguientes expresiones en la gente:

 

Te llamo pa’ atras …  queriendo decir ‘te llamo cuando vuelva’ originada en la frase en ingles I call you back.

 

—  El rufo está liquiendo …  queriendo decir que ‘en el techo hay una gotera’ originado en las palabras roof (techo) y leak (gotear).

 

—  Me voy a lonchear …  queriendo decir que ‘va a tomar el almuerzo’   originado en la palabra lunch (almuerzo).

 

—  Tengo un appointment con el doctor … queriendo decir que ‘tiene una cita con el médico’ originado en la palabra appointment (cita).

 

—  Le dieron un warning   … queriendo decir que le ‘le llamaron la atención’ originado de la palabra warning (advertencia).

 

—   Frisar … queriendo decir ‘congelar’  originado de la palabra freeze.

 

Se vacunan carpetas … queriendo decir que ‘se aspiran alfombras’, originado de la expresión en inglés we vacuum carpetsVacuum (aspirar).

 

—  Llegó el delivery … queriendo decir que ‘llegó el pedido’, originado de la palabra delivery (entrega).

 

Así como las anteriores expresiones, existen muchas otras que, usualmente, se les oye a personas residentes en los Estados Unidos.

 

Además de las palabras que se ‘españolizan’, también existe la costumbre de alternar los idiomas de manera literal.   De ahí que se escuchen expresiones como “Voy al college every day para tomar sociology classes en la mañana” para decir que “va a la universidad todos los días a tomar clases de sociología”.

 

También no es raro oír expresiones como esta: “Oye, watch out en la esquina con tu boyfriend que te está esperando” lo que en un buen español quiere decir que “tenga cuidado con su novio que la está esperando en la esquina”.

 

Por supuesto, la gente no se complica la vida a la hora de hablar.  En Nueva York, por ejemplo, nadie va a decir: “préstame una ficha metálica para abordar el tren subterráneo”, pues la gente para ganar tiempo prefiere decir:  “préstame un token para tomar el subway”,   el ‘token’ es una tarjeta con la que se paga anticipadamente el servicio de uso en el metro y el ‘subway’ es el metro.

 

En la ciudad de Miami es muy popular el locutor, Enrique Santos, quien goza de muy altos niveles de sintonía, entre la gente joven, hablando por radio en spanglish.

 

Uno oye decir que mientras el español es más ‘descriptivo y emocional’, el inglés es más ‘conciso y eficiente’.

 

 

¿Por qué ocurre esta mezcla de idiomas?

 

Los inmigrantes que han crecido en hogares donde hablan y escuchan el español mientras utilizan el inglés en la escuela y con sus amistades, tienen a veces dificultad para conversar en una sola lengua incontaminada de la otra, de ahí que nace el spanglish como medio para dialogar.

 

Es bien importante no confundir el spanglish con los anglicismos que usamos en Colombia, muchas veces como consecuencia de la penetración cultural o tecnológica de los Estados Unidos, como son los casos de las palabras disquet, folclor, cd, bistec o fútbol que nacen del idioma inglés.  Son dos situaciones totalmente distintas.

 

Algo que me llama la atención son las ‘motivaciones’ que mueven a las personas que no nacieron en Estados Unidos, sino que al llegar a ese país usan el spanglish como forma de expresarse.

 

Mientras  para  unos  el  spanglish  “es de manera fundamental el idioma de los hispanos pobres,  casi analfabetas, en ambos idiomas, que por obligación y  debido a su bajo nivel  educativo les toca incorporar palabras y adoptan sintaxis del inglés en su lenguaje coloquial porque desconocen el vocabulario adecuado que se necesita para la cultura”,   para otros   —es decir para algunos hispanos, supuestamente, ‘educados’—  la motivación es diferente,  pues en muchos casos se sienten ‘avergonzados’ de su origen y se imaginan estar ‘investidos de cierto poder’  si  usan palabras en inglés, reclamando, así de esa manera,  su  calidad de miembro de la mayoría social dominante.     Sin embargo, desde el punto de vista político, el  spanglish  “es una muestra clara de marginalización y jamás un síntoma de emancipación étnica”, debido  a que un gran sector de la población no tiene definido su estatus migratorio y están  en  situación  de  ilegalidad.

 

Lo cierto es que el spanglish ha generado toda una polémica entre expertos lingüistas.   La duda más frecuente es si se pueda considerar realmente un idioma.

 

Quienes está en contra, afirman que el spanglish no se puede considerar un verdadero idioma ya que “no es la lengua nativa de ningún pueblo”.   Para ellos, el spanglish  “no es ni una lengua ni un dialecto, sino una superposición de dos idiomas diferentes”.

 

Otros sostienen la opinión contraria y argumentan que “se trata de un idioma ya que tiene un número suficiente de personas que lo hablan” y ponen de ejemplo los inicios del idioma español —que comenzó con un latín vulgar del Imperio romano concretamente con el de la zona central de Hispania—  que, tras la caída del Imperio romano en el siglo V, perdió influencia con la gente del común y la población —poco a poco— empezó a construir el español como idioma tal como lo hablamos hoy en día.

 

Cuentan que el escritor español, Camilo José Cela, premio nobel de Literatura, a su paso por una ciudad fronteriza con México cuando conoció a un muchacho de 12 años que vendía golosinas en un aeropuerto, Cela le preguntó: “Y tú, ¿qué tal te la arreglas aquí?”, y el niño contestó: “Bueno, de lo más bien, deliberando groserías” (delivering groseries, es decir, repartiendo víveres).    El escritor, ese día, no salía de su asombro al oír la forma en que muchas personas se comunican en los Estados Unidos.

 

A mí también, personalmente, me pasa algo bien particular.  Después de largas temporadas que no voy a Barrancabermeja, una vez aterriza el avión  y  llegó  a Bogotá y  paso  todos  los  trámites de la Oficina  de  Inmigración  en  el  Aeropuerto  El  Dorado, cojo mis maletas y abordo un taxi  y me hallo con un conductor que me habla en un ‘perfecto español’  de  temas  como la selección Colombia,  de  Uribe,   Santos   y  de  todo  lo  pasa  en   nuestro  país,  entonces es  cuando  me  queda  claro  que estoy en  mi casa,  pisando territorio colombiano  y  no  oyendo  hablar el  spanglish  que me confunde en medio de ese ‘salpicón’ de palabras de uno y otro idioma, pero que toca aprender, obligatoriamente, si queremos vivir en el país del norte y sobre todo entender a gran parte de sus habitantes.

 

El Spanglish: el otro idioma que se habla en los Estados Unidos

El spanglish, hoy en día, es muy hablado en los medios de comunicación como la radio y la televisión, y se utiliza a la hora de escribir en revistas y periódicos, así como en películas y canciones. En estas (4) imágenes se pueden observar avisos que usualmente se ven en las calles de muchas ciudades Estados Unidos en spanglish. 

 

 

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